Afortunadamente somos socialistas. Y lo afirmo con toda la carga que ello conlleva y esto tiene mucho que ver con lo qué pensamos y decimos y especialmente con lo qué hacemos y cómo lo hacemos.

En estos momentos de revisión de los conceptos ideológicos característicos de este nuestro Partido. En este momento de las ideas es también el momento de la revisión de nuestros modos y maneras, de nuestras formas. Es el momento de no sólo pensar que hacemos, sino también de cómo lo vamos a hacer. Y aquí, en el cómo, es donde quiero pensar que nuestras formas van a ser coherentes.

Las socialistas y los socialistas hemos sido defensores hasta la extenuación de la lucha y defensa de la igualdad. Yo me voy a detener en la igualdad de genero, en la no discriminación absurda de mujeres frente a hombres. En ésto hemos trabajado mucho, hemos avanzado porque como he dicho anteriormente, afortunadamente somos socialistas y este hecho casi que lo explica todo. Pero a nadie se le escapa el largo camino que aún nos queda por recorrer. Ésto no ha hecho más que empezar y nosotros, los socialistas hemos de trabajar con fuerza, valentía y coraje, mucho coraje.

Ésto, compañeras y compañeros, debe empezar por nuestro propio Partido, en lo más interno de nosotros mismos, en nuestra organización. Ahora es el momento de que nuestras mujeres avancen y ocupen puestos de responsabilidad en nuestra organización. Reflejemos en nuestra estructura lo que pensamos, sin reparos. Dejemos atrás sólo las cuotas, a nosotros no nos hacen falta, faltaría mas.

No pensemos en nuestras compañeras como un colectivo con cuota ¿como van a ser sólamente una cuota? Son mucho más, son nosotros y nosotros somos ellas.

La lucha por la igualdad empieza en nuestro Partido, ese es el terreno de juego y yo os aseguro que esa partida la vamos a ganar, porque sabemos vivir como pensamos y porque afortunadamente somos socialistas. Es tarea de todas. Es tarea de todos.

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