Como es conocido a través de la prensa y las redes sociales, he firmado junto con otros compañeros y otras compañeras el documento Mucho PSOE Por Hacer (www.muchopsoeporhacer.com) Me propongo en estas líneas transmitir su significado y animaros a sumaros a él.

El documento surge con y desde la naturalidad y la honestidad; no pretende otra cosa que recoger el sentir mayoritario de la más importante fuerza del PSOE, que es su militancia.

Ha sido elaborado desde dos supuestos fundamentales: su carácter abierto, que lo destina a enriquecerse con las aportaciones desde dentro y también de la parte progresista de la sociedad, y su vocación inclusiva: encierra una nítida intención de sumar, de incorporar compañeros y compañeras, con la única condición de que deben acercarse desde la constructividad y desde la generosidad.

El reto a que se enfrenta nuestro partido de ahora en adelante es enorme. La derecha domina hegemónicamente en Europa y en España. En ese escenario, lo primero que hay que reconstruir es la autoestima y lo primero que hay que hacer es autocrítica. Y de esas dos cosas tiene mucho el documento. En él, se parte de un diagnóstico que no sucumbe ni a la autocomplacencia ni al catastrofismo; define con sinceridad algunas de las claves de nuestra derrota (casi todas en relación con lo económico, pero no solo eso) y asume que hemos cometido errores.

No olvida que en los siete años de gobierno de Zapatero se han logrado avances muy importantes para los ideales de la izquierda y para las necesidades reales de los españoles, nuestros derechos y nuestra dignidad personal. Estoy seguro de que en el futuro, cuando la historia haya retomado la normalidad en su curso, Zapatero será recordado por la inmensa mayoría de los españoles y españolas como el gran presidente que ha sido, nuestro presidente. También eso se menciona en el documento.

Con todo, la fuerza esencial del manifiesto es que se define como un instrumento para el debate, porque recoge o apunta diagnóstico, aporta hitos alrededor de los cuales discutir.

Propone reflexiones sobre la sociedad de la que somos parte y sobre nuestra propia identidad política (la socialdemocracia) y geográfica (nuestro país con su diversidad y Europa como referente para nosotros y para el resto del mundo). Lo que se plantea es un debate horizontal, de encuentro sin jerarquías, de foro en el que quien tenga algo que decir simplemente lo haga, en libertad y en igualdad. Y no propone borrón y cuenta nueva; al contrario, asume que lo que somos en esencia, nuestro ADN, no requiere giros ni experimentos y sí, quizás, reafirmación, reconocimiento y reasunción.

Porque lo primero ahora, y el documento lo recoge, son las ideas, que deben ser, desde nuestra vocación de gobernar, útiles a la ciudadanía. Ese es el terreno en que hemos de movernos y lo haremos sin miedo.

Después, el protagonismo será para las maneras, que deberán estar, sin contradicciones, a la altura de las ideas a las que sirven. Y sólo por detrás de las ideas y las maneras se empezará a hablar de personas y liderazgos.

Estoy convencido de que este documento tiene los ingredientes necesarios (incluyendo la ilusión y el cariño) para ser el punto de inflexión que todos los progresistas de verdad deseamos. Por eso formo parte de él.

Tus ideas, críticas y aportaciones son necesarias. Te invito a formar parte y si lo consideras compártelo con más gente. Es el momento de #muchopsoeporhacer.

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