Que el PP nos ha mentido ya lo hemos comprobado todos. Que el problema no era un gobierno socialista sino una crisis mundial profunda, ha quedado clara. La actuación del Partido Popular en estos 100 días ha supuesto menos derechos, más recortes de libertades y menos confianza en los mercados, todo lo contrario que nos dijeron.

Ahora el partido popular nos presenta unos presupuestos que no van encaminado a buscar soluciones para salir de la crisis, sino a realizar una gran contra reforma ideológica llevando a España a la época pre-democrática. Cuando el país necesita confianza y presupuestos centrados en la recuperación económica, el PP nos presenta unos presupuestos injustos e ineficientes que generaran más paro, más impuestos para todos y una amnistía para los grandes defraudadores.

Estos presupuestos no son económicos, son unos presupuestos políticos con una clara ideología conservadora: menos derechos y libertades para las clases medias, menos favorecidas y más privilegios para los de siempre.

Que nuestro país necesita ajustes y reformas estructurales, es una realidad, que los presupuestos que presenta el Partido Popular no atiende a las necesidades actuales de España, también lo es. Frente a unos presupuestos que deben reducir el déficit manteniendo las políticas sociales y no interrumpiendo la modernización necesaria de nuestro país, el PP nos presenta unos presupuesto que sólo tiene tres objetivos: uno económico de recorte económico, otro objetivo ideológico de eliminación de derechos y un último objetivo político, realizar una contra-reforma profunda llevando a nuestro país a una época pre-democrática de injusticia social.

Cuando necesitamos fomentar el empleo, el PP plantea una Reforma Laboral que sólo favorece el despido, pero además, nos presenta un presupuesto que reducen las políticas activas de empleo. Cuando España necesita mejorar la productividad y la competitividad de la economía para fortalecer la salida de la crisis, el PP reduce las políticas educativas.

Cuando necesitamos proteger a los sectores de población con más problemas y salir de la crisis con más equidad e igualdad de oportunidades para todos, el gasto social se reduce de manera importante dejando a los sectores más desfavorecidos y a las mujeres desprotegidas por un Gobierno que sólo tiene una palabra en su ideario, recortar derechos, libertades y oportunidades.

Pero si los recortes ya nos parecen un atentado contra el estado de bienestar, la política de ingresos aplicada por el Partido Popular es sin duda la constatación de las mentiras de Rajoy. Estos presupuestos suponen más impuestos para todos, más desigualdad y una amnistía económica injusta e inmoral a aquellos que han defraudado al Estado. Aflorar el dinero “negro” de dudosa procedencia, supone como poco una inmoralidad además de ser una medida injusta para todos aquellos que hacen frente a sus obligaciones fiscales e impositivas en tiempo y forma, contra el fraude fiscal hay que ser contundentes y no permisivos y facilitadores del delito.

Nos mintieron, y ahora con estos presupuestos ineficaces e injustos demuestran su inoperancia y su ideología al puro estilo de la derecha más conservadora y reaccionaría. Malos tiempos.

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