La educación no es un gasto, es una inversión. Un país que pretende ser moderno y avanzado no pude prescindir de una educación de calidad, inclusiva con equidad e igualdad de oportunidad para todos y todas. Con menos presupuestos y con menos igualdad de oportunidades se rompe la equidad del sistema y se merma la calidad de la educación. El profesorado  necesita recursos económicos y materiales, seguridad laboral y carrera profesional  para desarrollar su labor docente. Los padres y madres reivindican cuestiones básicas para la educación de sus hijos e hijas.

Todas estas afirmaciones eran compartidas por todos y todas hasta hace bien poco.  Con la llegada del PP las políticas públicas de educación tienen un solo objetivo: desmantelar la educación pública.

La educación es ahora un gasto que requiere austeridad. Se lastra el futuro de nuestro país limitando nuestra investigación, las políticas de ayuda a los universitarios y las universitarias. La equidad del sistema se reduce, se imposibilita el acceso a las becas para el estudio y  se suben las tasas universitarias. Los profesores cuentan con menos recursos, se criminaliza al profesorado como culpable del funcionamiento de la educación. Y los padres y madres ven como tras 20 años de lucha para mejorar la educación de sus hijos e hijas, ahora en 100 días de Gobierno  del PP se ha devuelto la educación a la década de los 70. Efectivamente  nos encontramos ante una emergencia educativa.

La riqueza de un país está en sus gentes, en su talento, en su educación, hoy contemplamos como miles de personas salen a la calle para recordar que no están de acuerdo con las medidas contra reformistas que esta aplicando el Gobierno de Rajoy, el que nos mintió, un Presidente que con su acción esta haciendo una sociedad más injusta e insolidaria, una política que además no mira el futuro cercano.

Ante esta emergencia educativa, yo apuntaría emergencia nacional de presente y de futuro, no podemos dejarnos llevar por la desidia y el desaliento. El PP pude tener la mayoría en el Congreso y actuar como un rodillo contra todos los españoles y españolas, pero no tienen la mayoría social, no tienen nuestro permiso, no tienen nuestra complicidad. Las mayorías y minorías en el Congreso se configuran con nuestro voto cada 4 años, esta es la grandeza de la Democracia, nuestra voz cuenta y contará.

Nuestra voz, nuestra repulsa y  nuestra acción aparentemente pude que no cambie las políticas regresivas y reaccionarias de este Partido Popular insolidario, ineficaz e injusto, pero debe  quedar  claro que  todas estas reformas ideológicas no es con nuestro apoyo, ni siquiera con nuestra comprensión ni nuestro entendimiento. Levanta tu voz, ejerce tu derecho como ciudadano y ciudadana y reivindica aquello que no es justo. Desde el Congreso yo lo haré, aunque no nos escuchen, aunque no nos hagan caso, aunque cuando votemos apliquen su mayoría absoluta “temporal”

Que quede claro, no en mi nombre, ni en el tuyo. Ante esta emergencia educativa, actúa, actuemos.

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