wertoLa amenaza se ha transformado en realidad. Volvemos al pasado. 30 años de avance se liquidan en tan sólo unos meses. La educación de nuestros hijos y nuestras hijas se diseña sobre las mentiras de un Ministro que pretende dejar las cosas como “Dios manda”.

La ciudadanía está harta de políticos, pero especialmente de políticos que mienten impunemente. Wert es el ejemplo. De sus primeras declaraciones en sede parlamentaria “… no habrá nueva Ley de educación…” hasta hoy, podemos contar un sinfín de mentiras y falsedades, con el agravante de que estamos hablando de la educación y formación humana de nuestros niños y niñas, aquellos que han de ser los adultos del 2.035.
Cuando uno se hace trampas al solitario siempre gana, pero cuando uno miente y falsea la realidad educativa, lo que hace, es condenar al fracaso y la exclusión a millones de niños y niñas. Partir de premisas falsa lleva inexorablemente a conclusiones erróneas. Pero lo que es más grave, es partir de premisas interesadamente falsas para justificar el mayor ataque a la democracia y la educación de una nación.
La educación es el pilar fundamental para la mejora de la equidad y la cohesión social de un país. Nuestro sistema educativo, por cierto, catalogado como el segundo sistema educativo con mayor equidad entre todos los países de la OCDE, ha conseguido los avances más importantes en justicia social, equidad educativa y socio-cultural de un país que vivió 40 años en exilio interno.

El Ministro José María Maravall resaltaba hace unos días la importancia de la educación en nuestro país, durante su mandato de 1.982 a 1.988, se crearon 1.000 plazas escolares diarias, aun así en 1.992 solamente el 75,2% de los niños y niñas de 16 años estaban escolarizados, es decir que 1 de cada 4 niños no estudiaban. Hoy 9 de cada 10 (el 93,5%) están escolarizados y estudian. Mucho hemos avanzado, aunque el Ministro Wert y el PP quieran negar nuestra propia historia, nuestro propio esfuerzo por superar los atrasos como país, en cierta manera lo entiendo, son herederos de aquella etapa negra para España.

Hoy tenemos nuevos retos y nuevas realidades. Nuestros jóvenes son la generación mejor formada de la historia pero tienen que emigrar a buscar, como ya hicieron nuestros abuelos y abuelas, oportunidades de empleo. Por cierto, esto no es culpa del sistema educativo, sino del sistema productivo, económico y empresarial. El sistema educativo tiene que formar, el sistema productivo generar empleos. ¿Quién falla si tenemos a la generación mejor formada de la historia?

Uno de nuestros grandes retos es el mal llamado “fracaso escolar”. El gran problema que el PP ha querido utilizar como su “leitmotive” para cambiar la actual Ley, otra gran mentira. El abandono escolar es una realidad, decir que esta Ley ha propiciado este fracaso es una gran mentira. Antes de entrar en funcionamiento la actual Ley es España sólo terminaban la ESO el 69,2% de los alumnos y alumnas. Hoy 6 años después está cifra se eleva hasta el 74,3% del alumnado, es decir, 5 puntos más de éxito escolar. En algo nos miente el PP, bueno, en todo.

¿Y qué pasa con el alumnado que no concluye la ESO? Gracias a los Programas de Cualificación Profesional Inicial, 11.178 jóvenes consiguieron incorporarse de nuevo a la educación y con ello conseguir su título de ESO. Pero para el PP este dato no le parece significativo ni importante, no se le considera relevante. Tendrán que explicárselo a los más de 11.000 jóvenes que se beneficiaron de este programa.

Si sumamos estos jóvenes, la cifra de alumnado que termino su educación obligatoria esta se eleva hasta el 79,8%, es decir, que desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Educación ha experimentado un avance de 7,5 puntos. Claro, este dato no lo contempla Wert, la realidad no puede entorpecer su maléfico plan.

Perdonen que utilice tantos datos, pero las mentiras se las rebate con realidades y no hay nada más real que los números que demuestran las falsedades de un PP que no busca la mejora de la calidad de la educación, sino una educación a su medida: confesional, de élites y segregadora.

Estamos hablando de la educación de los adultos de 2.035 y del avance social, económico y cultural de nuestro país. Claro está, que al PP de hoy no le interesa un futuro construido en base a la realidad, sino a mentiras y falsedades intencionadas. El PP quiere escribir su particular transición “democrática” donde no todos y todas pueden tener las mismas oportunidades, ni las oportunidades son para todos y todas. Pero, ante las mentiras del Ministro Wert siempre están las realidades de una sociedad luchadora contras las injusticias. Y de un Partido Socialista que siempre aposto y apostara por una educación pública de calidad y con igualdad de oportunidades a la entrada y a la salida. Él a “Werto”, nosotros siempre estuvimos aqui.

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