Puig-acto-CastelloDos años que nos constaran décadas recuperar. Medidas económicas ineficientes, recortes inaceptables en derechos sociales , supresión intolerables de libertades, medidas caprichosas e innecesarias, un corolario de medidas que lejos de solucionar los problemas de los ciudadanos y ciudadanas nos hunde en la decepción y la desesperanza.

Aunque el PP quiera convencernos que “un ratón es igual que un elefante” lo cierto es que no, la economía real no mejora, ni vivimos mejor, ni tan siquiera ya tenemos esperanza en que nuestro futuro mejore. Esta es la realidad que expresan los ciudadanos y ciudadanos que día a día ven con mayor preocupación, ya no su futuro, sino incluso su presente. El PP nos castiga hoy con una política neo-conservadora al puro estilo Regan, donde lo único que importa es la ley y el orden, recuperar los valores tradicionales, eso sí, los valores más retrógrados de dicta la Conferencia Episcopal. Han cambiado la solidaridad por la beneficencia y la justicia por la sumisión.

Hoy 9 de cada 10 ciudadanos y ciudadanos no creen que su economía mejore en el próximo año. El PP que era el mago de la economía, ha demostrado en tan sólo dos años que sus medidas no funcionan, que su único cometido es acabar con el Estado, que todo es privatizable y que la Administración lo único que hace es molestar al desarrollo económico de las empresas. Estos dos años de políticas del PP nos llevan a una España en blanco y negro, a la España donde la libertad y la igualdad sólo existía en los libros y en la ilusión de muchos y muchas socialistas que salían a la calle, jugándose la vida, para luchar por una España mejor. Gentes que soñaban con una educación pública y de calidad y con un Estado de Bienestar que les protegiera de los problemas que podemos encontrarnos a lo largo de nuestra vida. Soñaron utopías y consiguieron hacerlas realidad.

La situación que están viviendo hoy los ciudadanos y ciudadanas es dramática. El PP se ha convertido en una apisonadora de los derechos y libertades de los ciudadanos, un partido intolerante que ha roto el diálogo social. Debemos recuperar la utopía y ser el instrumento de la clase trabajadora, hacer llegar la voz de los ciudadanos y ciudadanas que desean y ansían una sociedad justa e igualitaria.

Tenemos ideas, tenemos principios de solidaridad, tenemos gentes que luchan, tenemos ilusión. Generemos fuerza y utopías que permitan cambiar esta sociedad y alejar del poder a un PP que no gobierna para todos ni para todas, que sólo quiere imponer sus ideales injustos e ineficaces. Lo hicimos, volvamos hacerlos

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