Casa_Labra5_altaNosotros nacimos para construir una nueva sociedad y aprendimos pronto que no era una tarea ni breve ni fácil. Y aquí estamos 135 años después. Tengo una compañera que siempre me recuerda que ser socialista nunca fue fácil. No lo fue hace 135 años cuando Pablo Iglesias y un grupo de compañeros dijeron: basta, ni lo es hoy, cuando nuestro “viejo partido”  no sólo ha perdido más de 8 millones de votos en 7 años, si no que ha perdido la conexión con la sociedad.

En estas  elecciones europeas celebradas el pasado 25 de Mayo el voto de la izquierda ha sido mayoritario, sin embargo, el voto al PSOE se ha desplomado. La ciudadanía quiere políticas de izquierda, pero no ve hoy al PSOE como el referente de las políticas de izquierdas. Preocupante.

Cuando Pablo Iglesias y los compañeros fundadores del PSOE se reunieron en Casa Labra aquel 2 de Mayo de 1.879 tenían en su cabeza y en su corazón un ideal de cambio, querían cambiar la sociedad injusta y desigual en la que estaban viviendo. Dijeron basta. Dijeron no a una sociedad donde no todos tenían las mismas oportunidades. Era un acto de rebeldía. No como queja o lamento, sino un acto de afirmación y esperanza. Queremos una sociedad más justa y vamos a construirla junto con los obreros. Una rebeldía de progreso y transformación.

Por eso, ser socialista es una actitud permanente de rebeldía. Una actitud constructiva con todos y todas. Una afirmación y una esperanza de  cambio que permita a todos y todas tener las mismas oportunidades. Ser socialista es para toda la vida, sin descanso, sin tregua y sobre todo en avance permanente, sin olvidar que somos el instrumento de empoderamiento de la clase obrera. No sólo sus representantes, somos clase obrera. Somos socialistas.

Nuestro partido nació y creció con el esfuerzo de muchos compañeros y compañeras que aparcaron sus “egos” para construir juntos, entre nosotros y con la gente, una sociedad más justa e igualitaria. Hoy 135 años después, es el momento de mirar atrás y recordar que muchos y muchas compañeras dejaron su vida para que hoy podamos seguir en la lucha. Porque ser socialista nunca fue fácil, ni la tarea de un socialista es breve. Hoy debemos volver a Casa Labra y empezar donde lo dejamos: Nosotros nacimos para construir una nueva sociedad.

 

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