luis-gomez-llorente“… nosotros reafirmamos ante las Cortes Constituyentes la postura propia de nuestras ideas y nuestra historia, lo que nos lleva a defender la forma de gobierno republicana…”

 

He querido empezar este artículo con las palabras que pronunció el compañero Gómez Llorente el 11 de Mayo de 1978  cuando  defendió  el voto particular del PSOE al párrafo 3º del artículo 1º de la constitución. “La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria”. El socialismo es republicano.

En el debate constituyente, los socialistas desde una posición serena y sincera aceptamos la Monarquía siempre y cuando esta respetase la soberanía y la voluntad del pueblo. Un pueblo que después de 40 años de dictadura, decidió emprender un camino de  transformaciones políticas, sociales y económicas.

España emprendió, desde la aprobación de la Constitución, un camino de progreso inequívoco  y en las que los socialistas hemos sido uno de los principales impulsores del avance social, cultural y económico de nuestro país.

Hoy nuestra sociedad es una sociedad madura, democrática, crítica, participativa, una sociedad que aspira a seguir creciendo. Han pasado 35 años después de la aprobación de la Constitución y ahora estamos viendo como las instituciones que nos dimos los ciudadanos hoy están entredicho. La ciudadanía demanda en estos tiempos, más participación, más transparencia y más cercanía.

Frente aquellos que  propugnan que la culpa de todos los males es la política y abogan por la desregulación, yo soy partidario y defiendo, que necesitamos avanzar en más y mejor democracia. La democracia representativa se ha de enriquecer con una democracia participativa, debemos ir a una democracia expansiva que se filtre en nuestra sociedad desde la raíz hasta el rincón más escondido de nuestras instituciones.

La Constitución fue fruto del diálogo, el debate y el pacto de los grupos políticos, un gran acuerdo que ratificaron los ciudadanos en referéndum. Yo no lo vote, tan sólo tenía 7 años, pero me siento orgulloso de cada uno de los 15.706.078 españoles y españolas que votaron que SI el 6 de Diciembre de 1978. Diálogo, debate y referéndum, en definitiva democracia representativa y participativa.

Con la abdicación del Rey Juan Carlos I se abre una nueva etapa. Un nuevo momento histórico que no puede ser abordado con una reforma express. Nuestra sociedad, crítica, inteligente y democrática no nos perdonaría que un tema de tanta importancia sea liquidado por una Ley con un solo artículo, tramitada en lectura única en un tiempo record de unos pocos días.

Hoy no podemos negar a las generaciones futuras, su voz. No podemos negarles aquello que hace 35 años supuso el mayor avance democrático de nuestro país. Los españoles y las españolas nos están pidiendo, perdón, exigiendo más democracia en la construcción del nuevo tiempo socio-político. Los demócratas no podemos tener miedo a la democracia.

Yo no he hablado con todos los ciudadanos y ciudadanas para preguntarles si quieren una Monarquía parlamentaria o una República. Ni tan sólo sé que modelo de República es la que quieren los españoles. Pero si se dos cosas: el socialismo es republicano, y además,  la ciudadanía no puede entender ni aceptar que le hurten su capacidad y  derecho a expresar su opinión sobre el modelo de Estado.

El próximo miércoles viviremos un nuevo momento histórico que el PSOE y los socialistas debemos afrontar con responsabilidad serena y en base a nuestros principios y valores históricos. La sociedad española es madura y no acepta  tutelajes. La sociedad española quiere expresar su opinión. El PSOE no podemos traicionar nuestros principios republicanos y democráticos.

No creo que en temas tan transcendentales como el modelo de Estado, los 7 millones de votantes del PSOE piensen igual, ni tan siquiera pensamos igual  los 110 diputados y diputadas del Grupo Parlamentario Socialista, por eso creo que lo lógico y coherente sería tener libertad de voto en este tema, de esta manera si representaríamos a la ciudadanía que ha confiado en nosotros.

A nadie le puede ofender que tengamos distintas visiones de un mismo tema, somos demócratas, tenemos opiniones diversas porque representamos a una sociedad plural. Actuemos como tal. Desde la serenidad, la tolerancia y el diálogo defendamos nuestros principios y valores republicanos. El socialismo es republicano.

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