La caída de Lehman Brothers Holdings Inc. el 15 de Septiembre de 2008 supuso, según todos los analistas económicos, algo más que el cierre de una de las entidades financieras más importante del mundo, ese día inaugurábamos el fin de una era: el capitalismo financiero especulativo había muerto.
portada libro rse

El proceso económico expansivo que vivimos previo a la crisis llevo a la deshumanización de las empresas. La economía había dejado de ser un instrumento al servicio del bien común para convertirse en un fin en sí misma. Un modelo económico que implantó el “todo vale” y donde los modelos económicos cortoplacistas llevaron a la consolidación de una economía basada en la injusticia.

Las empresas entendían que su única función en la sociedad era: obtener grandes beneficios sin tener en cuenta la sostenibilidad social, económica y medioambiental del mundo. Frente a una economía pensada para acrecentar el bien común se implantó una economía que produjo la deshumanización de las empresas.

La crisis económica y financiera que estamos viviendo ha puesto de relieve una crisis más importante: la constatación de la pérdida de valores de la economía, de las empresas y de la sociedad. Por ello es más importante hoy que aprovechemos este momento para definir qué modelo de sociedad queremos construir para superar esta triple crisis.

No podremos salir de esta crisis repitiendo los viejos paradigmas económicos que nos han traído hasta aquí. Si apostamos por la humanización de las empresas necesitamos empresas éticas comprometidas con los valores sociales y medioambientales. Las empresas forman parte de la sociedad, han de actuar como ciudadanía corporativa que trabaje junto a la comunidad por acrecentar el bien común. Pero no pueden existir empresas éticas si no existen personas éticas y liderazgo ético. Hoy la sociedad demanda que los empresarios sean algo más que meros gestores económicos de las empresas, necesitamos líderes empresariales éticos que entienda que las empresas forman parte indisoluble de la sociedad y del territorio donde está instalada.

El liderazgo empresarial ha de actuar como un facilitador del cambio de paradigma, una fuerza que lleve a la transformación del modelo económico para lograr la humanización de la empresa. La ética es la base de este nuevo modelo empresarial socialmente responsable.

Las empresas han de situar la ética en el frontispicio de su actuación. Las políticas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) no pueden ser entendidas como una moda en la gestión de las empresas, ni tan siquiera como algo que han de hacer las empresas para operar en un mundo globalizado. La RSE no es filantropía, no es marketing, no es ni tan siquiera devolver a la sociedad parte de lo que está le da a la empresa. La RSE es un instrumento al servicio de las empresas éticas. Sin ética no puede haber acción responsable de las empresas.

Los futuros líderes empresariales han de interiorizar en su formación la ética como fundamento de un nuevo modelo de la gestión empresarial. La formación de los futuros empresarios y empresarias ha de ir encaminada no sólo a conocer que está bien, sino sobre todo a hacer lo que está bien. Es imprescindible un cambio de paradigma empresarial que apueste por humanizar la empresa, y por ello es más necesario caminar

Publicado el 30 de Abril de 2015 en: http://blogs.elpais.com/3500-millones

Anuncios