Pelea por lo que quieres

Hay muchas personas, amigos, familiares y convecinos míos y de otros municipios también, que ahora lo están pasando mal, por culpa de esta dura crisis. Personas jóvenes o mayores, ya sean ilicitanos, alicantinos, o alcoyanos.  Hombres y mujeres del Vinalopó, o de la Vega Baja, o de las marinas, trabajadores y trabajadoras del mar, o de nuestros sectores del calzado, del mármol, de la construcción, personas que ahora sienten el frío y el miedo ante un futuro de larga incertidumbre para ellos y para sus familias.

Me gustaría transmitirles un mensaje a todas esas personas, para que se sientan más seguros ante la vida, para que su mirada hacia delante sea más clara y estable. Me gustaría decirles que aquí nos tienen, que somos el PSOE que tenemos la mejor candidatura y el mejor programa: el de las personas.

El PSOE se compromete en su programa con todos vosotros. Un programa de propuestas claras, ideas claras y, algo fundamental y que Rubalcaba insiste en convertir en uno de los ejes principales de esta campaña: cuentas claras. No solo decimos qué vamos a hacer, sino también de dónde va a salir el dinero que va a hacer falta para poner en marcha las medidas que necesita nuestro país.

Nuestro programa suma, porque ha venido precedido de un amplio y exhaustivo trabajo con la sociedad, con expertos, con ciudadanos de todas las regiones de España y se cristalizó en la Conferencia Política celebrada hace ahora justamente un mes. Es, por tanto, un programa participativo y participado. Ambicioso y también realista. Abierto en sus aportaciones y concreto en sus acciones. Un programa de gobierno, más que un programa electoral. De buen gobierno, de futuro, que se centra en las personas. En todas las personas.

Su claridad y concreción contrasta con la actitud de ambigüedad que está usando el partido de la derecha. No es que no tengan programa concreto; lo tienen, pero quieren impedir que los ciudadanos conozcan las medidas que tomarían si gobernasen, porque se temen que perderían muchos votos.

Pero está claro que tienen un problema, y es que en las comunidades donde gobiernan ya han comenzado su particular festival de recortes, y todos podemos imaginar cuál va a ser el espectáculo final si Rajoy llegase a la Moncloa. Y os  aseguro que seria de todo, menos divertido.

Por eso decimos que en estas elecciones, nos jugamos mucho: eso es lo que queremos dejaros claro: que nos jugamos mucho, demasiado, y no solo como partido político, sino (y eso es lo importante) como país, como ciudadanos que podemos ver desaparecer derechos que son nuestros, que hemos conquistado a lo largo de muchos años, de mucha lucha.

No solamente está en juego si la salida de la crisis es más social o menos. No solamente está en juego si los esfuerzos se van a hacer de una manera más justa o más egoísta. Lo que se disputa es, por ejemplo, consolidar los pilares del estado del bienestar con una sanidad y una educación públicas de calidad, y además para todos y para siempre. O, por el contrario, caminar, como pretende el PP, a su desmantelamiento, no como medida puntual, sino estructural. Es decir, irreversible.

Ya sabéis que se trata de avanzar o retroceder. De formar parte de aquellos que vemos el futuro con esperanza contando con todos, o de alistarse con quienes predican el sálvese quien pueda, pero, eso sí, sus amigos los primeros, como hace la derecha.

Está en vuestra mano elegir entre una sociedad más igualitaria de la mano del PSOE y de Rubalcaba, o apostar por unas políticas de recortes de lo público a favor de lo privado como propone y ejecuta el PP.

Por eso vamos a pelear en esta campaña, por lo que queréis los ciudadanos. Vamos a pelear para consolidar un país que debe ampliar la protección a quienes más lo necesitan. No reducirla. Vamos a pelear por la libertad, por la generación de nuevas oportunidades para todos, por la educación pública, por la formación de calidad de nuestros jóvenes, como lo están haciendo los profesores, en defensa de un sistema educativo público. Un sistema educativo que nutra nuestra sociedad de jóvenes formados, y con buena financiación. Una educación en expansión, con los mejores niveles.

Vamos a pelear por las personas, que se merecen un país que siga ofreciéndoles un nivel de vida decente, la libertad a que estamos acostumbrados, los derechos sociales como los que hemos puesto en marcha los socialistas, por la seguridad o por la igualdad de oportunidades.

Esto queremos en nuestro país, y por esto vamos a pelear.

Esfuerzo, tenacidad y trabajo

El pueblo valenciano necesita un proyecto integrador  desde Vinaroz hasta Orihuela. Recuperar las instituciones desde la participación cívica y la cooperación territorial con un gobierno que actúe con responsabilidad  y con la eficacia que otorga el trabajo bien realizado. Es necesario recuperar en nuestra Comunidad los principios de democracia, austeridad y celeridad en los asuntos públicos tal y como demanda la ciudadanía. Y necesitamos, urgentemente, que nuestra comunidad y nuestra provincia, retome el peso específico que en el conjunto del estado español ha perdido tras estos años de gobierno del Partido Popular.

Los valencianos y valencianas nos merecemos un futuro mejor y es el momento de preparar las bases que nos permitan construirlo, con una acción conjunta de todos y de todas para conseguir una economía emprendedora. Crear empleo y riqueza, aprovechar las potencialidades de nuestro territorio respetando los principios de la sostenibilidad y, sobre todo, de la igualdad de oportunidades. Necesitamos una administración de futuro que lidere una sociedad con responsabilidad, donde la solidaridad, la justicia social y el bienestar sea el mayor beneficio de todos y de todas.

Las personas que vivimos en esta tierra, y en concreto en la provincia de Alicante, hemos sentido del gobierno valenciano un escandaloso vacío. Sus consecuencias han sido nefastas para nuestra economía, para la educación de nuestros niños, niñas y jóvenes. No hemos obtenido del Consell el más mínimo apoyo para que nuestra provincia mejore sus infraestructuras, posibilitando la vertebración de nuestro territorio y ampliando las posibilidades económicas y  creación de empleo. Hemos sido siempre mirados de reojo por un Consell que poco o nada ha confiado en nuestras posibilidades.

En una posición bien distinta, y claramente positiva, hemos tenido al Gobierno de España, al gobierno del PSOE. Nuestra provincia ha vivido desde el año 2004 una de las etapas de mayor potencial en inversiones de su historia y que van a permitir que nuestra provincia, con sus pueblos y ciudades, tengan más herramientas y oportunidades para afrontar con más fortaleza el futuro.

Actuaciones tan importantes como la nueva terminal del aeropuerto de El Altet inaugurada este año con una inversión superior a los 628 millones de euros o la inminente llegada del AVE prevista para 2012 (cuando hace ocho años existía menos de un kilómetro de vía de Alta Velocidad entre Alicante y Madrid) son ejemplos que evidencian dos realidades claras y contundentes: una, que el gobierno socialista se ha volcado con nuestra provincia, y dos, que de no ser por ese impulso del gobierno socialista nuestra tierra tendría menos capacidad de acción frente a los nuevos retos del futuro.

Y esta realidad, irrefutable, nos debe movilizar para conseguir que este impulso recibido del gobierno de España no se paralice con un gobierno del PP, que ha demostrado, tanto con los gobiernos de Aznar en España, como en los diferentes gobiernos autonómicos, que la provincia de Alicante no es una prioridad.

Y esto debe tener su reflejo el 20 de noviembre. Este es mi compromiso, y el de todos y todas las personas que creemos en una forma diferente de gestionar lo público.

Conseguir que no retrocedamos puede ser posible con esfuerzo, tenacidad y trabajo. Ese es el compromiso político que tenemos los y las socialistas desarrollando un proyecto político basado en la personas, con nuevos modelos de gestión y políticas públicas eficaces.  Ahora es el momento de actuar para recuperar el liderazgo social que reclaman nuestros ciudadanos y ciudadanas, desde la transparencia, mirando a la gente a los ojos.